El Leon de Arlanza

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jueves, 4 de junio de 2026

Breve relato en la Guerra Civil de 1936

 

La actual sede del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid en la calle Hortaleza se asienta entre los muros de lo que fueron en tiempos Las Escuelas Pías y Hospital de San Antón, así como la Iglesia del mismo nombre, que regentaban los Padres Escolapios desde 1780.


Chaflan de la Calle Hortaleza y Santa Brígida. Fuente de los delfines.

Durante la guerra civil de 1936 fue convertida en la Cárcel de Hombres nº 2 de donde fueron extraídos, en las tristemente conocidas como “sacas”, hasta 112 prisioneros para ser fusilados en Paracuellos del Jarama. Entre ellos el célebre dramaturgo Pedro Muñoz Seca.

Y en ella ingresaron maniatados a José Fernández y dos de sus amigos en octubre de 1936.

José había nacido en 1910 en Roma, hijo de italiana y español y allí residió hasta 1931 en que, tras fallecer su madre, el padre y los dos hijos, José y una hermana deficiente, se trasladaron a vivir a Madrid. José María terminó en la Universidad de Salamanca su carrera de derecho y accedió al Batallón de Zapadores nº 1 en el Campamento de Carabanchel como Oficial de Complemento en el Servicio Militar.

Su padre falleció al poco tiempo de proclamarse la República y cuando estalló el Alzamiento, José residía en Madrid y se incorporó al Cuartel de Infantería nº 1 en intento de sumarse a este. Al no triunfar la sublevación en Madrid y ante la imposibilidad de trasladarse, se incorporó discretamente en su vida habitual. Al poco tiempo fue descubierto y detenido en plena calle de Ventura Rodríguez dada su condición de militar de complemento y católico, además. Fue trasladado inmediatamente a la Cárcel de Hombres nº 2 de San Antón.

Cuando más esperaba la muerte por fusilamiento, una noche, le fue ordenado a él solo subir a un coche para ser trasladado. En una calle de las afueras le obligaron a bajarse y caminar sin mirar atrás. Anduvo unos centenares de metros esperando un tiro en la nuca, pero inexplicablemente tal cosa no sucedió y quienes le habían llevado hasta allí desaparecieron.

Buscó la Embajada de Chile donde se refugió un tiempo y mas tarde en la casa de un amigo tradicionalista donde residió hasta marzo de 1939. Tras el golpe de estado del coronel Casado que perseguía obtener de Franco una capitulación honrosa para Madrid, Julián Besteiro asumió la dirección de los pasos finales para poner fin al asedio y evitar un último ataque a Madrid, devastador, por las tropas nacionales. Franco exigía una rendición incondicional. Finalmente, Besteiro hizo llamar a José Fernández para enviarle, atravesando la línea de fuego del frente a llevar una carta personal a Franco rindiendo la ciudad de Madrid.

José Fernández hizo lo que se le pidió y a los pocos días entraba el ejercito nacional por la Gran Vía sin más derramamiento de sangre.

El nombre completo de José Fernández era José Bosio María de la Concepción Fernández de Velasco y Sforzza-Cesarini, XVIII Duque de Frías, Condestable de Castilla, tres veces Grande de España,Conde Haro, de Oropesa y de Fuensalida, Marqués de Berlanga, Frechilla y Villaramiel, Señor de Montemayor y Bailío de la Soberana Orden Militar de Malta.

Era por ello descendiente directo del Pedro Fernández de Velasco, cuyo sepulcro de mármol se custodia en la Catedral Burgos para memoria de su existencia.

Sepulcro del Condestable Pedro Fernandez de Velasco. Catedral de Burgos

José fue miembro Numerario de la Real Academia de la Historia y en su haber debe hacerse constar que puso a salvo, durante la guerra civil primero, y posteriormente, el Archivo de la Casa Ducal de Frías, unos 16.000 legajos trasladados durante la contienda al Convento de las Comendadoras Reales de Madrid y después al castillo de Montemayor en Córdoba, donde radican - en parte-en la actualidad.

Castillo de Montemayor. Cordoba.

José María Fernández de Velasco, falleció en Madrid, sin descendencia, el 8 de mayo de 1986, a las seis de la tarde victima de un enfisema pulmonar. Q.E.P.D.

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